
Por el Dr. Luis Hidalgo | Obstetra–Ginecólogo
«Desde que nació el bebé, ya no me busca».
«No tengo deseos y me preocupa que piense que ya no lo quiero».
«Quiero estar con mi pareja, pero tengo miedo de que me duela».
Después del nacimiento de un bebé, la intimidad puede cambiar. Cuando faltan información y comunicación, esos cambios pueden convertirse en inseguridades y reproches.
Pero antes de buscar culpables, necesitamos comprender qué está viviendo la mujer.
¿Por qué cambia la vida sexual?
El posparto reúne cambios físicos, hormonales y emocionales. La recuperación del parto o la cesárea, las noches sin dormir, el cuidado del bebé y las preocupaciones pueden influir en el deseo sexual.
Algunas mujeres sienten menos interés; otras desean acercarse, pero experimentan molestias o temor. Tener menos deseo durante esta etapa no significa automáticamente que exista una enfermedad ni que haya desaparecido el amor. El bienestar emocional y la sexualidad también deben abordarse en la consulta posparto. (acog.org)
¿Y si las relaciones duelen?
La resequedad relacionada con los cambios hormonales puede hacer incómoda la penetración. También puede existir sensibilidad en las cicatrices, especialmente después de un desgarro o una episiotomía.
Un lubricante puede ayudar cuando hay resequedad, pero el dolor persistente necesita evaluación. No tienes que soportarlo ni forzarte a continuar. (acog.org, nhs.uk)
La pareja también forma parte del cuidado
Escuchar, compartir las responsabilidades y respetar los límites son formas concretas de acompañar.
En lugar de preguntar «¿por qué ya no quieres?», propongo empezar por «¿cómo te estás sintiendo?» o «¿qué necesitas de mí?».
Los abrazos, las conversaciones y las caricias pueden ayudar a recuperar la cercanía sin que cada acercamiento tenga que terminar en relaciones sexuales. Nadie debería sentir que debe tener sexo para demostrar amor o evitar un conflicto.
¿Después de la cuarentena todo vuelve a ser igual?
Cumplir cuarenta días no garantiza que hayan regresado el deseo, la comodidad o la confianza. La recuperación es diferente para cada mujer.
El acercamiento debe ser gradual, deseado y cómodo. También es importante conversar sobre anticoncepción: puede ocurrir un embarazo antes de que regrese la menstruación, incluso durante la lactancia. (nhs.uk)
¿Cuándo consultar?
Habla con tu ginecólogo si tienes dolor, resequedad persistente, miedo o cambios sexuales que te generan angustia. No necesitas esperar a que afecten profundamente tu relación para pedir ayuda. (acog.org, acog.org)
Entonces, ¿de quién es la culpa?
Prefiero cambiar esa pregunta por otra: ¿qué necesitamos para recuperar el bienestar y la intimidad?
La respuesta comienza con comunicación, apoyo y atención cuando hace falta. Después del parto, la salud de la madre sigue mereciendo cuidado, incluida su salud sexual.
Dr. Luis Hidalgo
Obstetra–Ginecólogo
